+34 620360354

La nutria regresa al Almonázar

La nutria regresa al Almonázar

La nutria regresa al Almonázar


El declive de las poblaciones de nutria en el siglo XX

Fig.1 Evolución de las poblaciones de nutria en Andalucía (1984-2006) Fuente: Ruiz-Olmo. J. y J. Jimémez (2008)

A principios del siglo XX, seguramente a ningún lugareño le habría sorprendido encontrarse con una nutria (Lutra lutra) en el arroyo Almonázar, un pequeño afluente del Guadalquivir que atraviesa el término municipal de La Rinconada, a tan sólo unos kilómetros de la capital hispalense. Dicho arroyo, albergaba en su entorno no sólo a la nutria, sino también a otras especies de gran importancia ecológica y económica como la anguila (Anguilla anguilla) o el esturión (Acipenser sturio). Pero el desarrollo urbano descontrolado, con vertidos sin depurar a sus aguas, unido a la intensificación de la agricultura y el uso indiscriminado de agroquímicos, fueron degradando las aguas de este arroyo hasta convertirlo en alguno de sus tramos en un simple canal de desagüe, conllevando la desaparición de muchas de las especies emblemáticas que lo habitaban.

La nutria no desapareció únicamente del Almonázar. Su población había experimentado un descenso alarmante en toda la Península Ibérica, lo que conllevó su inclusión como especie vulnerable en el Libro Rojo de los Vertebrados Españoles publicado por ICONA en 1992 (Fig.1).

En las provincias de Sevilla y Córdoba se vio relegada a algunos tramos fluviales de la sierra, en los que resistió durante los peores momentos para la especie. Sin embargo, en los últimos años sus poblaciones han experimentado una clara expansión[1], en buena parte ligada, curiosamente, a la presencia masiva del cangrejo americano en el valle del Guadalquivir[2], que ha desplazado al cangrejo autóctono y que constituye junto con diferentes especies de peces la base fundamental de la nutria en nuestras latitudes[3].

 

El rastro de la nutria en el Almonázar

Fig.2. Restos de nutria en el Almonázar Fuente: Linde Verde

 

En los últimos dos años habíamos escuchado relatos de vecinos de La Rinconada que aseguraban haber visto lo que parecían nutrias en puntos concretos del arroyo Almonázar, pero no ha sido hasta el muestreo que hemos realizado en este 2018, en el marco del programa Andarríos[4], cuando hemos podido localizar y confirmar la presencia de rastros de nutria en el Almonázar.

La nutria suele utilizar elementos sobresalientes del cauce fluvial para depositar sus excrementos y marcar de esta forma el territorio.  Dichos excrementos tienen un aspecto muy característico, en el que se suelen apreciar fácilmente restos de cangrejo. (Fig.2)

 

 

 

Presente y futuro de la nutria en el Almonázar

Las nutrias son animales con grandes necesidades espaciales, variando las áreas de campeo entre los 33-40 km en el caso de los machos y 20-30 km en el caso de las hembras [3], por lo que la presencia de rastros en este tramo no garantiza que haya una población asentada en él.

En Linde Verde seguiremos muestreando el Almonázar, tratando de conocer cada vez mejor toda la biodiversidad que esconde este arroyo, trabajando por recuperar las zonas que se han degradado y conservar toda la vida que aún hoy sigue albergando.

El regreso de la nutria sin duda es una gran noticia. Pero no debemos olvidar que el Almonázar sigue sometido a muchos de los impactos que acabaron con las poblaciones de este mamífero. Muchas de sus orillas están llenas de plásticos agrícolas o de residuos domésticos, y ha perdido la mayor parte de su vegetación de ribera. Y a pesar de todo, la vida sigue luchando por abrirse paso. De todos nosotros depende ahora que la nutria haya vuelto para quedarse.

 

[1] López-Martín, J.M. y J. Jiménez (eds.) (2008). La nutria en España. Veinte años de un mamífero amenazado. SECEM, Málaga.

[2] Ruiz-Olmo, J; Clavero, M. Los cangrejos en la ecología y recuperación de la nutria en la Península Ibérica http://hdl.handle.net/10261/46575

[3] Ruiz-Olmo. J. y J. Jimémez (2008). Ecología de la nutria en los ambientes mediterráneos de la Península Ibérica. Pp: 305-343. En: J. M. López-Martín y J. Jiménez (eds.). La nutria en España. Veinte años de seguimiento de un mamífero amenazado. SECEM, Málaga.

[4] http://ecotonored.es/andarrios

No comments.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *