+34 620360354

El regreso del esturión al Guadalquivir

El regreso del esturión al Guadalquivir

El regreso del esturión al Guadalquivir

El esturión europeo (Acipenser sturio) es una especie de pez que ha sido capturado históricamente por su carne y el valor de sus huevas.

Durante el siglo XX vio diezmada su población en toda Europa, quedando actualmente entre 20 y 750 adultos reproductores, que desovan únicamente en el Estuario del Gironde (Francia), lo que la ha situado como una de las especies más amenazadas de Europa según los principales convenios internacionales (Categoría Mundial IUCN (2008): en Peligro Crítico).

En España ha estado presente históricamente, siendo pescado desde la antigüedad. Pero durante el siglo XX se inició el declive de sus poblaciones, desapareciendo sistemáticamente de los ríos españoles. En el Ebro y en el Duero desapareció en los años 70, en el Guadiana a principios de los 80, capturándose el último ejemplar en el Guadalquivir en 1992.

acipenser1992

Último ejemplar de esturión capturado en el Guadalquivir en 1992

 

El esturión o sollo del Guadalquivir

El esturión europeo ha estado presente en el Guadalquivir desde sus orígenes, siendo conocido en esta zona como “sollo”. Precisamente la expresión popular “estar gordo como un sollo”, hace referencia a la gran dimensión de las hembras de esturión que remontaban el Guadalquivir para desovar aguas arriba.

La repercusión económica que tuvo este pez en el entorno de Sevilla fue especialmente relevante durante las primeras décadas del siglo XX, cuando se instaló en el municipio sevillando de Coria del Río la Factoría Ybarra, dedicada a la obtención de caviar. Entre 1932 y 1970, dicha factoría procesó cerca de 160.000 kilos de esturiones (más de 4.000 ejemplares), de los que se obtuvieron unas 16 toneladas de caviar (Montero J.M., 2002).

pescadores esturión

Dos pescadores sevillanos posando con un esturión capturado en el Guadalquivir

¿Cuál fue la causa de su desaparición?

La causa principal de la desaparición del esturión europeo en el Río Guadalquivir fue la construcción de la Presa de Alcalá del Río en 1930.  El esturión tuvo que soportar además la sobrepesca, la extracción de gravas por barcos areneros, la contaminación y eutrofización de las aguas del Guadalquivir, la disminución de su caudal y, finalmente, aunque con un efecto menor, la introducción de especies exóticas.

La construcción de la presa de Alcalá del Río cerró el paso al área de desove que se situaba justo por encima de la presa, en unas zonas de aguas superficiales y fondos de grava, un hábitat propicio para la freza. (Fernández Delgado, C. 2006). Posteriormente, se construyó la presa de Cantillana (1956), aguas arriba de la presa de Alcalá del Río. Ambas presas son de gravedad, con una altura de 23 metros, cerrando el tramo medio-bajo del río Guadalquivir (Alonso, C. 2009). A pesar de este impacto, los esturiones establecieron frezaderos aguas debajo de la presa de Alcalá (Brufao, P. 2004).

áreas desove esturión

Indicadas con números (1,2,3) las últimas áreas de desove del esturión

Pero la construcción de estas presas supuso además un cambio en el ecosistema al producirse una modificación en el movimiento de las aguas, pasando de ser un sistema de aguas en movimiento o lótico, a un sistema de aguas estancadas o  léntico. Esto genera unos cambios en la naturaleza física, química y biológica del medio que transformó las características del río y, en consecuencia, del hábitat de las especies que en él se albergaban.

También se modificó las tasas de transporte de sedimentos, afectando en la dinámica del cauce aguas abajo del embalse. Ya no se producía la sedimentación que de forma natural se da en las zonas bajas y en los estuarios de los ríos, los materiales eran retenidos por la presa. Cuando se retenía mucha cantidad de material en el embalse, se producía una colmatación que requería la suelta selectiva de aguas turbias, que se realizaba de una manera brusca y que afectaba a los huevos y larvas de peces (Fernández, C. 2006).

Los concesionarios de estas instalaciones, ENDESA S.A., tienen derecho a seguir utilizándolas hasta el año 2061, si bien, el rendimiento hidroeléctrico que supone es muy bajo en comparación con los daños ambientales que está provocando (Alonso, C. 2009).

¿Es posible reintroducir el esturión en el Guadalquivir?

La respuesta es rotundamente . Pero ello requeriría no sólo la restauración de su hábitat, limitando los impactos negativos que sufre actualmente el Guadalquivir, sino también  la introducción de nuevos ejemplares procedentes de la reproducción artificial, dentro de un marco de cooperación internacional, ya que es una especie de interés comunitario en estado crítico de conservación (Diego García de Jalón, comunicación personal).
Actualmente existe un proyecto financiado por la Unión Europea para reintroducir el esturión europeo en el río Ebro (http://www.migratoebre.eu), que podría servir de base para un futuro proyecto de reintroducción en el Guadalquivir.

¿Y cómo restauramos su hábitat?

Dado que es la existencia de las presas de Alcalá del Río y Cantillana, el principal factor que impide la vuelta del sollo a nuestro río, cualquier solución pasa por salvar estos obstáculos, o bien con una estructura que permita que estos peces remonten aguas arriba (escala para peces) o bien mediante la eliminación de estas presas.

La construcción de una escala para peces no sería efectiva debido a la nula capacidad de salto del esturión y a las condiciones que necesita para remontar el río, ya que las hembras de esturión se desplazan en las zonas más profundas del río debido a su baja capacidad natatoria por el gran peso que tienen justo antes del momento de desove.

escala para peces

Escala para peces en el río Columbia, Oregón (USA)

Por tanto, la única solución para que el esturión vuelva a habitar las aguas del Guadalquivir pasa por la demolición de las presas de Alcalá del Río y Cantillana, apoyándonos en varios factores:

  • Corto período de concesión restante y amortizado rendimiento.
  • Numerosas oportunidades para su demolición debido a que, el Bajo Guadalquivir, se encuentra dentro de la figura de LIC en la Red Natura 2000.
  • Obligación legal establecida en la Directiva Marco del Agua de impedir la degradación de los ríos y de mantener su buen estado ecológico.
  • Tomar como ejemplo las demoliciones que se han llevado a cabo en países como Alemania, EE UU o en Francia (Montero, J.M. 2002)

No se trataría en cualquier caso de demoler toda la presa, sino de realizar una demolición controlada que permitiera recuperar el caudal ecológico del Guadalquivir, y dar vida de nuevo a un río que durante siglos ha sido fuente de riqueza, y que hoy en día se encuentra en estado terminal.

Lo que planteamos no es algo novedoso, ya que en otros países como Alemania, Francia o Estados Unidos, se han demolido en las últimas décadas más de 600 presas con el fin de recuperar las funciones ecológicas de los ríos.

embalses demolidos

Número de presas demolidas en USA en las últimas décadas

 

¿Qué beneficios tendría?

El regreso del esturión al Guadalquivir no es una utopía. La demolición de las Presas de Alcalá del Río y Cantillana lleva siendo demandada desde hace tiempo por diferentes entidades como WWF, y apareciendo en periódicos de tirada nacional como El País. (http://elpais.com/diario/2004/06/24/andalucia/1088029336_850215.html).

Es necesario unir fuerzas y, sobre todo, realizar una importante labor pedagógica para que los habitantes de los municipios del Guadalquivir entiendan los enormes beneficios que traerá consigo la eliminación de estas barreras que están matando al Guadalquivir.

Restaurando el hábitat del esturión no sólo conseguiremos la vuelta de esta especie, sino que conseguiremos recuperar también otras especies de alto interés piscícola como la anguila o el sábalo, que han visto muy mermadas sus poblaciones durante las últimas décadas.

Y es que no se trata únicamente de beneficios ecológicos, sino del beneficio económico que supondría recuperar una actividad pesquera hoy en día prácticamente inexistente, y que hasta hace sólo unas décadas fue fuente de riqueza para los municipios ribereños.

Para saber más:

Algarín, S. (2002). “La historia última de los esturiones del Guadalquivir”. Azotea. pp. 19 – 88.
Alonso, C., Baeza, D., Gortázar, J. De Stefano, L., Schmidt, G. (2009). “Liberando ríos. Propuestas de WWF para el desmantelamiento de presas en España.” Ed por © WWF España. Madrid.
Brufao, P. (2004). “La demolición de las presas de Alcalá del Río y Cantillana” El País. Disponible en: http://elpais.com/diario/2004/06/24/andalucia/1088029336_850215.html 
Fernández, C. (2006). “Impacto ambiental de las presas de Alcalá del Río y Cantillana sobre las comunidades acuáticas del Bajo Guadalquivir.” Ed por AEMS-RÍOS CON VIDA. Madrid.
Montero, J.M. (2002). “Los últimos días del esturión”. El País. Disponible en: http://elpais.com/diario/2002/07/15/andalucia/1026685346_850215.html

 

 

No comments.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *